domingo, 27 de noviembre de 2016

METODOLOGÍA ACTIVA Y GRANDES PEDAGOGOS

En el material del curso de convivencia escolar se nos habla de tres propuestas: el trabajo cooperativo, el método de proyectos y la clase invertida. Desde mi punto de vista se hace con un enfoque muy teórico, muy de despacho universitario y muy desligado de la práctica docente. En realidad se nos plantean tres técnicas concretas de trabajo en el aula, pero la metodología quiere responder a la gran pregunta de cómo enseñar y eso es algo más complejo y exige una mezcla de muchas técnicas. Al final cito a una serie de pedagogos que sí que han planteado metodologías activas y un nuevo enfoque que ayuda a transformar la escuela.

El trabajo cooperativo supone replantearnos el papel del profesor y del alumno dentro del aula y nos exige crear una ambiente de confianza donde los alumnos y alumnas puedan expresar con sinceridad sus pensamientos y emociones. Para ello es fundamental que los alumnos se sienten en el aula formando equipos de trabajo heterogéneos que se cambian periódicamente. También es necesario realizar asambleas de clase (felicito, critico, propongo) donde se comenta la marcha del curso (y se resuelven muchos conflictos). Es importante lograr la participación de todos los alumnos y desarrollar la expresión oral, el saber argumentar y el respetar el turno de palabra.

El método de proyectos exige que el profesor tenga una postura crítica ante el currículo que plantea la Administración, a veces cargado de estándares que dejan muy poco tiempo para la innovación… El profesor debe seleccionar los contenidos y objetivos propuestos y elaborar los aprendizajes significativos que considere imprescindibles. A partir de entonces es cuando se puede plantear el trabajo por proyectos y el enfoque interdisciplinar de la materia de estudio organizando proyectos que los alumnos eligen y desarrollan a lo largo de un tiempo concreto. Parece evidente que el trabajo con proyectos exige un trabajo cooperativo. En definitiva es el método de los centros de interés.

La clase invertida pretende que los alumnos trabajen en casa y experimenten y discutan proyectos en el aula. Para hacerlo en Primaria y Secundaria es necesario contar con ambientes familiares con cierto nivel cultural y eso no es lo que encontramos en nuestras aulas (en ocasiones muy diversas y con un alto porcentaje de emigrantes). Por otro lado, creo que no se puede llevar a cabo este método que parece tan innovador cuando los alumnos permanecen sentados de dos en dos y mirando a la pizarra y el enfoque de la materia que impartimos es tan clásico (fechas y vida de reyes, en el caso de la historia).

Para terminar, añadir que la metodología pretende responder a la pregunta de cómo enseñar, una vez fijado el qué enseñar (objetivos y contenidos) y el cuándo enseñar y evaluar. Creo que la metodología no es aplicar ésta o aquella técnica concreta sino que es una forma de hacer que acompaña al profesor y que mezcla muchas técnicas: el trabajo en equipo, el aprendizaje por descubrimiento, los centros de interés, la interdisciplinariedad, etc.

Finalmente, incluyo una relación de grandes pedagogos que han aportado mucho al trabajo en el aula y que se deberían estudiar en la universidad: María Montessori, Ferrer i Guàrdia, John Dewey, Giner de los Ríos, Célestin Freinet, Makarenko, Jean Piaget, Lorenzo Milani, Paulo Freire, Stenhouse…

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